El informe revela que casi tres cuartas partes de los estados miembros ya utilizan AI en diagnóstico clínico, aunque advierte que la formación del personal sanitario y la participación ciudadana siguen siendo tareas pendientes.
La Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa publicó el primer informe exhaustivo sobre el uso de artificial intelligence (AI) en los sistemas de salud de los 27 países miembros de la Unión Europea. El documento, elaborado en el marco de un acuerdo de financiamiento plurianual con la Comisión Europea y basado en datos recopilados entre junio de 2024 y marzo de 2025, ofrece una radiografía inédita de cómo los sistemas sanitarios europeos están incorporando estas tecnologías y cuáles son los desafíos que aún enfrentan para hacerlo de forma segura, equitativa y responsable.
Los datos muestran un avance generalizado, ya que el 74% de los países de la UE ya utiliza herramientas de diagnóstico asistido por AI, que incluyen aplicaciones de imagen médica, detección de enfermedades y apoyo a la toma de decisiones clínicas. El 63% emplea chatbots para la atención y orientación de pacientes, y casi la mitad de los estados miembros ha creado roles profesionales específicos dedicados a la AI and ciencia de datos en el ámbito de la salud. Todos los países reconocen la mejora en la atención al paciente como el principal impulso detrás del desarrollo de estas tecnologías.
A pesar de ese avance técnico, el informe identifica dos áreas donde el progreso resulta aún insuficiente. La primera es la formación del personal sanitario. A medida que la AI se integra con mayor profundidad en los entornos clínicos, los profesionales de la salud asumen la responsabilidad legal y ética de decisiones apoyadas en tecnologías que, en muchos casos, no comprenden del todo. El documento señala que los países están incorporando la alfabetización en AI tanto en la educación previa al ejercicio profesional como en la formación continua, pero que ese proceso debe acelerar su ritmo para mantenerse al nivel de la adopción tecnológica.
La segunda área es la participación ciudadana. El 81% de los estados miembros ya involucra a distintos grupos de interés en la definición de la gobernanza de la AI en salud, una cifra que supera el promedio del conjunto de la región europea de la OMS. Sin embargo, el informe advierte que la consulta con pacientes y el público en general sigue siendo limitada, y que los sistemas desarrollados sin esa participación significativa pueden enfrentar resistencia o rechazo independientemente de su sofisticación técnica, además de agravar inequidades en salud en lugar de reducirlas.
El informe llega en un momento particularmente relevante, cuando la Unión Europea está a punto de implementar el primer marco legal integral del mundo específicamente diseñado para regular la AI. Ante ese contexto, la OMS Europa urge a los gobiernos a construir sobre esa base en tres direcciones concretas: fortalecer la preparación del personal sanitario mediante educación en fundamentos de AI, ética y gobernanza de datos; garantizar una participación inclusiva y transparente de profesionales, pacientes y ciudadanía en el diseño de políticas; y establecer centros de excelencia para probar tecnologías, compartir buenas prácticas y desarrollar estándares comunes de implementación segura y equitativa.
El documento subraya que la velocidad de adopción de la AI en los sistemas de salud europeos no tiene precedentes, y que sostener ese avance con garantías reales para los pacientes depende de alinear la innovación con formación adecuada, marcos regulatorios sólidos y confianza pública.




