La Iniciativa Mexicana para la Oncogenómica Pediátrica analiza alrededor de 500 genes en una sola prueba y busca desarrollar herramientas diagnósticas basadas en datos de la población mexicana.
El Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) impulsa la Iniciativa Mexicana para la Oncogenómica Pediátrica (IMOP), un proyecto interinstitucional e internacional orientado a mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil mediante herramientas genómicas adaptadas a las características de la población del país. Así lo explicó el director general del organismo, Jorge Meléndez Zajgla, en el marco de la presentación de la iniciativa el 15 de abril de 2026.
Meléndez Zajgla describió al cáncer como “la enfermedad genética por excelencia”, debido a que su desarrollo, progresión y respuesta al tratamiento están determinados por mutaciones específicas. En ese sentido, señaló que las pruebas genómicas se han convertido en el estándar de referencia para el diagnóstico de tumores a nivel mundial. En el caso particular del cáncer infantil, subrayó que en ciertos tumores, especialmente los del sistema nervioso central, el diagnóstico solo puede establecerse mediante el análisis del ADN.
La importancia de esta iniciativa radica en las particularidades que presenta el cáncer pediátrico en México, como algunas mutaciones asociadas al cromosoma Philadelphia-like en leucemias, que son más frecuentes en la población mexicana y tienen implicaciones directas en las decisiones de tratamiento. Esto hace, según el director del Inmegen, que sea necesario desarrollar tecnología propia en lugar de depender exclusivamente de pruebas diseñadas en otros contextos.
The IMOP utiliza secuenciación de nueva generación a través de un panel de aproximadamente 500 genes relacionados con cáncer infantil, lo que permite obtener información integral en una sola prueba. Este enfoque supera a las pruebas moleculares tradicionales, que analizan alteraciones específicas de forma aislada. De acuerdo con Meléndez Zajgla, la herramienta permitirá identificar el tipo de tumor, anticipar su comportamiento y orientar tratamientos personalizados: “Podemos diagnosticar, hacer pronóstico y ser predictivos para las y los niños con cáncer, basándonos en los datos de los mexicanos”.
The Inmegen cuenta con la mayor infraestructura genómica del país, lo que permite reducir costos mediante economías de escala y acercar estas pruebas a instituciones que no tienen acceso a tecnologías diagnósticas avanzadas.
La iniciativa se encuentra en fase de implementación. Las pruebas ya han sido validadas y su aplicación ha comenzado en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, además de otros centros nacionales. En México se diagnostican entre mil 500 y dos mil casos de cáncer infantil al año, cifra que el director del Inmegen considera viable para ofrecer diagnóstico genómico a todos los pacientes pediátricos del país en el corto y mediano plazo.
Finalmente, Meléndez Zajgla detalló que, de consolidarse, la IMOP podría abrir la puerta a su aplicación en cáncer en adultos y otras áreas de la medicina. “El futuro de la medicina va a ser la medicina de precisión”. Asimismo, destacó que el desarrollo tecnológico propio será clave para garantizar el acceso equitativo y sostenible a estas herramientas en el país.



