El espacio, dependiente del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, capacitó a más de mil 200 profesionales de la salud en habilidades de reanimación cardiopulmonar e integró un simulador del sistema quirúrgico Da Vinci para el desarrollo de competencias en cirugía robótica.
El Centro de Simulación Clínica y Quirúrgica en Medicina Respiratoria del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Ismael Cosío Villegas” (INER) se consolida como un espacio estratégico para la formación de especialistas, mediante la capacitación de profesionales de la salud en habilidades críticas y la ampliación del uso de tecnologías de simulación clínica orientadas a fortalecer la seguridad del paciente.
El titular del Centro de Simulación, Jorge Salas Hernández, informó que se ha capacitado a más de mil 200 profesionales de la salud en habilidades de reanimación cardiopulmonar, a través de cursos de Soporte Vital Básico y Soporte Vital Cardiovascular Avanzado avalados por la American Heart Association. Estos cursos permiten a los participantes practicar procedimientos complejos antes de realizarlos en pacientes, lo que contribuye a disminuir errores y fortalecer la confianza clínica.
La oferta formativa del Centro incluye también cursos de broncoscopía, ultrasonido pulmonar y torácico, manejo de la vía aérea, intervencionismo pleural, accesos vasculares y reanimación cardiovascular avanzada. Estas actividades se desarrollan en escenarios de simulación que reproducen condiciones clínicas cercanas a la realidad, lo que favorece la toma de decisiones y el dominio de procedimientos especializados en un entorno seguro.
Salas Hernández señaló que uno de los principales avances ha sido la integración de la simulación clínica al proceso formativo de médicas y médicos residentes, así como del alumnado de las escuelas de Enfermería y Terapia Respiratoria, con el propósito de fortalecer competencias técnicas y la toma de decisiones clínicas antes del contacto con pacientes.
Durante 2025, el Centro registró la participación de 960 personas en actividades académicas y de capacitación, cifra superior a las 853 alcanzadas en 2024. En el mismo periodo, el número de procedimientos simulados aumentó de mil 40 a mil 402.
El Centro incorporó además el entrenamiento en cirugía robótica mediante un simulador del sistema quirúrgico Da Vinci, herramienta que permite a residentes y especialistas desarrollar habilidades para el manejo de esta tecnología antes de trasladarlas al entorno quirúrgico real. A más de un año de su puesta en marcha, el Centro cuenta con simuladores de alta fidelidad que reproducen variables fisiológicas como presión arterial, frecuencia cardiaca, oxigenación y respuesta a tratamientos, además de cinco salas de simulación equipadas con cámaras de observación tipo Gesell que permiten evaluar el desempeño de las y los profesionales de la salud y ofrecer retroalimentación especializada.
El instituto analiza también la incorporación de herramientas de realidad virtual para recrear escenarios clínicos inmersivos que amplíen las oportunidades de aprendizaje y fortalezcan la capacidad de respuesta ante situaciones de alta complejidad.
Alan Bedolla Tinoco, residente de cuarto año de Neumología y Medicina Crítica, describió al Centro como una herramienta fundamental para la formación clínica. “Podemos equivocarnos, recibir retroalimentación y corregir nuestros errores sin poner en riesgo a los pacientes”, señaló el residente, quien agregó que esta dinámica permite desarrollar confianza y mejorar la curva de aprendizaje.




