Un ensayo clínico aleatorizado comparó una aplicación terapéutica con apoyo de coaches frente a un programa digital de bienestar general.
Un equipo de investigadores del Mass General Brigham y la Escuela de Medicina de Harvard evaluó la eficacia de una terapia cognitivo conductual digital, administrada mediante una aplicación móvil, para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo (TOC). El estudio, publicado en npj Digital Medicine journal, analizó si esta intervención podía ofrecer beneficios clínicos comparables a los tratamientos tradicionales, al mismo tiempo que reduce barreras como el costo, la disponibilidad de especialistas y las limitaciones geográficas.
El ensayo clínico incluyó a 120 adultos en Estados Unidos con diagnóstico primario de TOC, quienes fueron asignados aleatoriamente a uno de dos grupos durante 12 semanas. Un grupo utilizó Perspectives, una app que ofrece terapia cognitivo conductual estructurada con apoyo ligero de coaches no clínicos supervisados por profesionales de la salud mental. El grupo de comparación utilizó HealthWatch, un programa digital de bienestar general con acompañamiento similar, diseñado como una condición de control mínimamente terapéutica.
La severidad de los síntomas de TOC se midió mediante la Escala Yale Brown, considerada el estándar clínico para esta condición. Al finalizar el tratamiento, el análisis principal mostró una diferencia cercana al umbral de significancia estadística entre ambos grupos. Sin embargo, análisis secundarios y de sensibilidad, que ajustaron diferencias iniciales y distintos escenarios de abandono, indicaron que los participantes que utilizaron la app terapéutica presentaron una reducción mayor de los síntomas obsesivo compulsivos en comparación con el grupo de control.
Entre quienes completaron el tratamiento, el 65% de los usuarios de Perspectives mostró una respuesta clínica parcial o completa, frente al 41% en el grupo HealthWatch. Además, una proporción mayor de personas tratadas con la app alcanzó criterios de remisión. La mayoría de quienes respondieron positivamente mantuvo las mejorías hasta un año después del inicio del estudio.
Más allá de la reducción de síntomas, la intervención basada en la app también se asoció con mejoras significativas en el funcionamiento social y laboral, así como en la calidad de vida. En contraste, no se observaron diferencias claras entre grupos en los niveles de depresión, posiblemente debido a que estos síntomas eran leves desde el inicio del estudio.
El estudio también evaluó la aceptación y satisfacción de los participantes. Más del 80% de quienes completaron el programa Perspectives reportó estar satisfecho con la intervención y más del 90% afirmó que la recomendaría a otras personas, cifras notablemente superiores a las observadas en el grupo de control. Asimismo, la tasa de abandono fue considerablemente menor en el grupo que utilizó la app terapéutica.
De acuerdo con los investigadores, estos hallazgos sugieren que la terapia cognitivo conductual guiada mediante aplicaciones móviles puede ser una opción eficaz, aceptable y potencialmente costo efectiva para el tratamiento del TOC. Al requerir una cantidad limitada de tiempo de apoyo humano, este enfoque podría ampliar el acceso a tratamientos basados en evidencia, especialmente en contextos donde existen pocos especialistas o largas listas de espera.
No obstante, los autores señalan que el estudio tiene limitaciones, como el tamaño de la muestra y la composición demográfica de los participantes, mayoritariamente personas con estudios universitarios. Por ello, recomiendan realizar investigaciones adicionales en poblaciones más diversas y comparar directamente este tipo de intervención digital con la terapia presencial tradicional.



