Las nuevas tecnologías permiten diagnósticos rápidos y precisos, mejorando el acceso a tratamiento en comunidades vulnerables.
En la última década, los casos de tuberculosis (TB) en las Américas han aumentado un 20%, mientras las muertes por esta enfermedad también siguen en ascenso. Frente a este panorama, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) apuesta por la innovación tecnológica como una herramienta clave para revertir esta tendencia.
En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, conmemorado cada 24 de marzo, el Dr. Jarbas Barbosa, director de la OPS, instó a los países de la región a implementar tecnologías como la inteligencia artificial (IA) y las pruebas moleculares rápidas para fortalecer el diagnóstico y tratamiento de la TB, especialmente en comunidades vulnerables y de difícil acceso.
Uno de los principales avances es el uso de radiografías asistidas por IA, que facilitan la detección temprana de la enfermedad. Esta tecnología analiza imágenes pulmonares en tiempo real y ayuda a los profesionales de salud a identificar posibles casos de tuberculosis con mayor rapidez y precisión.
En Perú, por ejemplo, la implementación de IA en centros penitenciarios permitió triplicar la detección de casos de TB, lo que resulta esencial para contener la transmisión en espacios de hacinamiento. Este tipo de iniciativas también se han replicado en otras zonas rurales y comunidades alejadas, donde el acceso a especialistas es limitado.

Además de la IA, la OPS recomienda el uso de pruebas moleculares rápidas, que permiten identificar la presencia de la bacteria Mycobacterium tuberculosis en cuestión de horas. A diferencia de los métodos tradicionales, que pueden tardar semanas en arrojar resultados, estas pruebas brindan un diagnóstico certero en el primer nivel de atención médica.
Este enfoque no solo acelera el inicio del tratamiento, sino que también reduce el riesgo de propagación comunitaria. Asimismo, las pruebas moleculares detectan rápidamente casos de tuberculosis resistente a medicamentos, permitiendo adaptar el tratamiento de forma oportuna.
Por otro lado, el uso de la telemedicina también ha demostrado ser eficaz en el seguimiento y monitoreo de pacientes con tuberculosis. A través de consultas a distancia, las personas pueden recibir atención médica continua sin necesidad de trasladarse a centros de salud, lo que facilita la adherencia al tratamiento y evita largos desplazamientos hasta los centros de salud.
Por otro lado, los tratamientos orales más cortos y efectivos han reducido significativamente los efectos secundarios y mejorado la experiencia de los pacientes. Estos avances, combinados con el apoyo comunitario, disminuyen las barreras económicas y sociales asociadas a la enfermedad.
“El uso de inteligencia artificial, pruebas moleculares rápidas y telemedicina es fundamental para detectar casos a tiempo, iniciar tratamientos efectivos y evitar nuevas transmisiones”, destacó el Dr. Barbosa. Aunque, la tuberculosis sigue siendo una de las principales enfermedades infecciosas en las Américas, la aplicación de estas tecnologías es una oportunidad para avanzar hacia su eliminación.