La supercomputadora de la Universidad de Cambridge multiplicará por seis su capacidad y ampliará el acceso a recursos avanzados de inteligencia artificial para investigadores y empresas emergentes.
El gobierno del Reino Unido anunció una inversión de 36 millones de libras para ampliar de forma significativa la capacidad de la supercomputadora de la Universidad de Cambridge, uno de los pilares de la infraestructura nacional de investigación en artificial intelligence (AI). Con este financiamiento, se prevé que la potencia de cálculo del sistema se multiplique por seis y que la ampliación esté operativa para la primavera de 2026.
La inversión tiene como propósito impulsar la estrategia para consolidar al llamado corredor Oxford-Cambridge como uno de los principales polos europeos de ciencia, tecnología e innovación. Esta región concentra prestigiosas universidades, centros de investigación y un ecosistema de empresas tecnológicas en crecimiento, que dependen cada vez más del acceso a infraestructura de alto rendimiento para desarrollar nuevas aplicaciones de AI.
Actualmente, la supercomputadora de Cambridge ha apoyado más de 350 proyectos de investigación. Entre sus aplicaciones destacan el desarrollo de herramientas de AI para acelerar vacunas personalizadas contra el cáncer, mediante la identificación precisa de las partes del tumor que deben ser atacadas por el sistema inmunológico. También se ha utilizado para mejorar la comprensión de los cambios ambientales y el modelado del clima.
Con el aumento de capacidad, más chips avanzados de AI estarán disponibles sin costo para investigadores y startups de Reino Unido. Según las autoridades, esto permitirá impulsar beneficios prácticos en el corto y mediano plazo, como herramientas médicas más rápidas y precisas para la detección temprana de enfermedades, tecnologías que agilicen los servicios públicos y modelos climáticos más robustos para anticipar fenómenos extremos.
El profesor Sir John Aston, vicerrector de Investigación de Cambridge, señaló que la inversión representa un paso significativo para el Recurso de Investigación en AI de Reino Unido, al fortalecer el ecosistema nacional de cómputo avanzado. Además, destacó que el acceso a infraestructura de clase mundial permitirá a investigadores, personal clínico e innovadores desarrollar soluciones con impacto directo en los servicios públicos y en los grandes retos sociales, en colaboración con socios industriales como Dell.
Por su parte, el ministro de AI, Kanishka Narayan, subrayó que, pese al talento de primer nivel existente en el país, muchos investigadores y empresas emergentes se han visto limitados por la falta de acceso a potencia de cómputo. Afirmó que esta inversión busca corregir esa brecha y dar a los innovadores británicos las herramientas necesarias para competir a nivel global y desarrollar sistemas de inteligencia artificial con beneficios concretos para la sociedad, desde la salud hasta la preparación ante eventos climáticos extremos.



