México se convirtió en el primer país de Latinoamérica en integrarse a la iniciativa regional de SWOG Cancer Research Network.
El Instituto Nacional de Cancerología (INCan) fortalece la investigación oncológica de precisión y la formación de nuevas generaciones de especialistas mediante la colaboración con redes científicas internacionales, con el propósito de contribuir a mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el pronóstico de las personas con cáncer.
El instituto llevó a cabo los días 12 y 13 de agosto el simposio “Estructura en Oncología de Precisión: Investigación, Metodología y Datos”, un encuentro académico en formato híbrido que reunió a 119 participantes presenciales y 185 virtuales, según informó la directora de Docencia del INCan, Erika Betzabé Ruiz García. La especialista señaló que uno de los principales objetivos del encuentro es mostrar cómo se desarrolla investigación de alto nivel y acercar a profesionales de la salud, estudiantes e investigadores en formación a metodologías, procesos regulatorios, principios éticos, análisis de datos y modelos internacionales aplicados a la oncología.
Para este propósito se contó con la participación de especialistas de SWOG Cancer Research Network, red de Estados Unidos con alrededor de siete décadas de experiencia en investigación oncológica y en el desarrollo de estudios con impacto en la atención de pacientes en distintas partes del mundo. Su modelo contempla de manera integral aspectos científicos, regulatorios, éticos y financieros, además de la evaluación del beneficio que los proyectos pueden representar para las personas con cáncer.
Ruiz García destacó que México, a través del INCan, fue el primer país de América Latina en incorporarse a la iniciativa regional de SWOG, lo que ha permitido establecer vínculos de colaboración e incluir pacientes en ensayos clínicos factibles conforme a las regulaciones de México y Estados Unidos. La especialista estimó que, cuando existe una explicación adecuada y comprensible de un protocolo, entre 80% y 90% de los pacientes a quienes se propone participar en un ensayo acepta hacerlo. Entre los posibles beneficios se encuentra el acceso a medicamentos innovadores que todavía no están disponibles comercialmente y que podrían modificar el pronóstico de algunos pacientes.
Durante el primer día de actividades, los especialistas abordaron temas como oncología global, redes colaborativas, regulaciones y diseño de estudios, el modelo SWOG y su integración con el INCan y América Latina, regulación institucional y nacional, directrices internacionales aplicables a ensayos clínicos, repositorios de datos y bioinformática, consentimiento informado en la era genómica, así como biobancos y ómicas. El programa incluyó también una actividad práctica orientada a fortalecer la correcta interpretación de estudios clínicos.
La segunda jornada se centró en bioestadística, datos y comunicación científica, con sesiones sobre probabilidad, tasas de error, pruebas de hipótesis y cálculo del tamaño de las muestras, elementos considerados esenciales para la adecuada interpretación de los resultados científicos. También se abordó la creación de centros de excelencia en investigación del cáncer y la implementación de ensayos clínicos de SWOG, junto con tendencias actuales de la investigación oncológica, como los estudios en el contexto de las redes sociales, los resultados reportados por pacientes y la calidad de vida.
El programa concluyó con un módulo dedicado a comunicación científica, publicaciones y financiamiento, en el que se revisaron los procesos para publicar en revistas de alto impacto, la revisión por pares, la elaboración de propuestas competitivas, la mentoría, el desarrollo de carrera, la equidad en investigación y el acceso a fuentes nacionales, regionales e internacionales de financiamiento.
Ruiz García subrayó que el fortalecimiento de estas capacidades científicas tiene como objetivo generar conocimiento que pueda traducirse en mejores alternativas para las personas con cáncer. La convocatoria tuvo alcance regional, con la participación de profesionales de distintas entidades de México y de otros países de América Latina, lo que permitió el intercambio de experiencias entre instituciones de la región.



