El documento advierte que la información falsa difundida en redes sociales puede afectar la confianza pública en la vacunación y ofrece recomendaciones para informar con base en evidencia científica.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó una guía dirigida a periodistas y profesionales de los medios de comunicación con el objetivo de fortalecer la cobertura informativa sobre vacunas y reducir el impacto de la desinformación que circula en internet y redes sociales.
El documento, titulado Cómo luchar contra la información falsa sobre las vacunas: Consejos para periodistas, destaca que los medios de comunicación son una de las fuentes de información científica en las que más confía la población y que su trabajo puede influir de manera importante en las opiniones, actitudes y decisiones relacionadas con la salud.
La OPS señala que la difusión de información falsa sobre las vacunas no es un fenómeno nuevo, pero reconoce que su alcance ha aumentado considerablemente en los últimos años debido a las redes sociales y otras plataformas digitales. Según el organismo, diversos estudios han demostrado que incluso una breve exposición a contenido engañoso puede disminuir la intención de vacunarse, incluyendo entre personas que previamente habían aceptado la vacunación.
La guía advierte que la reducción en las tasas de vacunación puede favorecer el resurgimiento de enfermedades prevenibles como el sarampión, la poliomielitis, la tosferina y el tétanos. Ante este escenario, la organización considera que periodistas, autoridades sanitarias y otros actores sociales tienen una responsabilidad compartida para garantizar que la población tenga acceso a información confiable.
Entre las recomendaciones incluidas en el documento destaca la importancia de diferenciar entre objetividad e igualdad de espacio informativo. La OPS explica que cuando existe un amplio consenso científico sobre un tema, como ocurre con la seguridad y eficacia de las vacunas, presentar posiciones sin respaldo científico como si tuvieran el mismo peso que la evidencia puede generar una percepción equivocada de controversia.
La publicación también recomienda que las noticias se basen en el llamado “peso de la evidencia”, es decir, que los argumentos reciban atención proporcional a la calidad y cantidad de pruebas científicas que los respaldan. Asimismo, señala que las historias relacionadas con vacunación deben centrarse en hechos comprobados y no en afirmaciones diseñadas para provocar reacciones emocionales.
Otro aspecto relevante es la forma en que se corrige la información falsa. La OPS aconseja evitar repetir reiteradamente los rumores o afirmaciones erróneas, ya que su constante exposición puede facilitar que algunas personas los recuerden y los asimilen como verdaderos. En su lugar, recomienda identificar claramente la falsedad y enfocarse en la información correcta.
La guía también invita a los periodistas a verificar cuidadosamente el origen de los contenidos que circulan en internet, especialmente aquellos que provienen de cuentas automatizadas o fuentes poco transparentes. Además, propone que cuando se informe sobre personas o grupos que promueven teorías antivacunas, se investiguen posibles conflictos de interés o beneficios económicos relacionados con la difusión de esos mensajes.
Finalmente, la OPS destaca la importancia de recurrir a médicos, investigadores, científicos y organizaciones de pacientes como fuentes confiables, así como colaborar con otros medios para fortalecer los procesos de verificación de información.
La publicación forma parte de los esfuerzos de la OPS para fortalecer la comunicación en salud y enfrentar la creciente circulación de contenidos engañosos en plataformas digitales. El organismo considera que una cobertura periodística rigurosa y basada en evidencia puede contribuir a que las personas tomen decisiones informadas sobre su salud y la de sus familias, especialmente en un contexto donde la información falsa puede difundirse con rapidez a través de las redes sociales.




