Un documento de la Dirección General de Modernización del Sector Salud describe las estrategias para incorporar tecnología al Sistema Nacional de Salud tras la reforma a la Ley General de Salud.
La Secretaría de Salud de México publicó el documento “La Salud Digital como herramienta estratégica para la Atención Primaria a la Salud”, elaborado por la Dirección General de Modernización del Sector Salud (DGMoSS), el órgano que reemplazó al Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). El texto presenta el diagnóstico que hace la dependencia sobre las condiciones actuales del Sistema Nacional de Salud (SNS) y detalla siete componentes estratégicos para su modernización digital, en el marco de la reforma a la Ley General de Salud publicada el 15 de enero de 2026.
Esa reforma incorporó la Salud Digital como materia de salubridad general mediante la adición de la fracción XXVIII al artículo 3 y de un capítulo VI. Según el documento, esto establece la obligación del Estado de planear, regular, coordinar y supervisar su desarrollo dentro del SNS, bajo principios de equidad, calidad, seguridad y un enfoque centrado en la persona. También sostiene que la incorporación de tecnologías de la información y la comunicación deja de ser una decisión discrecional de las instituciones prestadoras de servicios. La Secretaría de Salud asume la emisión de la normativa, los estándares técnicos y los lineamientos, y la Subsecretaría de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica coordina la política nacional de modernización. La visión del Gobierno de México, indica el texto, es que “la tecnología no es un fin en sí mismo, sino un medio para democratizar el conocimiento médico, optimizar los recursos públicos y acercar la capacidad resolutiva de la alta especialidad a las comunidades más apartadas del territorio nacional”.
El diagnóstico que plantea la dependencia parte de la fragmentación del sistema, dividido históricamente según la condición laboral de la población, y de lo que denomina deuda tecnológica. Cita el informe Health at a Glance 2023 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con el cual el gasto de bolsillo en México supera 40% del gasto total en salud, mientras que el promedio de la organización se ubica por debajo de 20%. Agrega que, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, apenas 55% de los derechohabientes utiliza el servicio institucional que le corresponde. A esto suma la falta de interoperabilidad entre los sistemas de información de los institutos y las entidades federativas, que provoca que un paciente referido a otra unidad llegue sin su historial clínico, así como el rezago de conectividad, equipamiento e incluso suministro eléctrico en el primer nivel de atención en zonas rurales.
Para la Atención Primaria a la Salud, el documento atribuye a la Salud Digital un papel habilitador. Las redes de telemedicina permitirían que el personal médico o de enfermería de una unidad de primer nivel realice interconsultas con especialistas de hospitales de referencia. Un Expediente Clínico Electrónico estandarizado e interoperable daría seguimiento continuo a cada persona, y la digitalización de los procesos de referencia y contrarreferencia articularía los distintos niveles de atención. Las herramientas de salud móvil servirían para enviar información educativa, recordatorios de citas y alertas sanitarias a la población.
Los siete componentes estratégicos abarcan la interoperabilidad y la estandarización, la infraestructura tecnológica, la gestión del cambio y la alfabetización digital del personal de salud, la seguridad de la información y la soberanía de datos, la sostenibilidad financiera, la inteligencia de datos y la evaluación de tecnologías para la salud. En el primero, la Secretaría establece la adopción obligatoria de estándar zes como HL7 FHIR para el intercambio de datos clínicos, DICOM para imagenología y los catálogos SNOMED CT, LOINC y CIE-11, y señala que, con fundamento en el artículo 109 Bis de la Ley General de Salud, exige que los sistemas públicos y privados se alineen a ellos.
En infraestructura, el texto indica que la inversión debe responder a necesidades epidemiológicas y poblacionales, y que los proyectos deberán considerar el costo total de propiedad, con recursos para mantenimiento, consumibles, capacitación y soporte técnico. También promueve arquitecturas híbridas que permitan operar los sistemas con conectividad limitada y sincronizar los datos cuando la red lo permita. Sobre ello, el documento afirma: “La tecnología debe adaptarse a la realidad operativa del campo mexicano y no al revés”.
En materia de datos, la Secretaría plantea que la información clínica sea tratada como un bien público sujeto a la jurisdicción mexicana, con almacenamiento en infraestructura nacional o bajo condiciones que garanticen el control del Estado. Prevé estándares de autenticación, cifrado de datos en reposo y en tránsito, y trazabilidad de accesos, además del respeto a los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición (ARCO) y al consentimiento informado, sobre todo en el uso secundario de datos para investigación o planeación. El componente de inteligencia de datos contempla un Sistema Nacional de Inteligencia en Salud que permita una vigilancia epidemiológica en tiempo real y la focalización de intervenciones en zonas con mayor incidencia de enfermedades como la diabetes.
El documento también incluye medidas para el personal de salud, como integrar contenidos de Salud Digital en la formación de pregrado y posgrado y usar plataformas digitales para la educación continua y la mentoría a distancia desde los Institutos Nacionales de Salud y los Hospitales de Alta Especialidad. En el último componente, la Evaluación de Tecnologías para la Salud (ETES), la Secretaría indica que la telemedicina, la inteligencia artificial y los dispositivos médicos conectados deberán someterse al mismo rigor evaluativo que los fármacos o las vacunas, y que vigilará que los algoritmos usados en la atención clínica estén libres de sesgos discriminatorios.



