La nueva credencial, física y digital, busca garantizar el acceso universal a la salud y avanzar en la digitalización del sistema sanitario en México.
Durante la conferencia matutina del 20 de enero, autoridades federales presentaron la nueva etapa de credencialización del Servicio Universal de Salud, una estrategia que busca garantizar el acceso a los servicios públicos de salud y avanzar hacia la digitalización integral del sistema sanitario en México. El anuncio fue encabezado por el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark García Dobarganes, y la presidenta Claudia Sheinbaum.
La credencial del Servicio Universal de Salud funcionará como una identificación oficial de acceso a la atención médica gratuita en las instituciones públicas federales, incluyendo el IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar, servicios de salud de Pemex, Fuerzas Armadas e Institutos Nacionales de Salud. El documento contará con una versión física y una digital, esta última disponible a partir del mes de abril a través de la App MX.
De acuerdo con lo expuesto, la credencial contendrá datos básicos de identificación como nombre, CURP, fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad y sexo, además de información médica relevante como tipo de sangre y decisión sobre donación de órganos. En el reverso incluirá códigos QR que permitirán validar en tiempo real la derechohabiencia y ubicar la unidad de salud más cercana.
Uno de los principales objetivos del proyecto es facilitar la identificación digital del derecho a la salud, permitiendo a las personas conocer de manera inmediata a qué institución están afiliadas, cuál es su clínica asignada y dónde pueden recibir atención. Esta información estará disponible tanto en la credencial física como en su versión digital, que se actualizará automáticamente sin necesidad de reemplazar el documento.
Las autoridades destacaron que la credencial será la llave de acceso a un Expediente Médico Electrónico único, vinculado a la persona y no a una institución específica. Esto permitirá que el historial clínico, como consultas, estudios, recetas y antecedentes médicos, pueda consultarse aun cuando la persona cambie de empleo, de institución de derechohabiencia o de domicilio, facilitando la continuidad de la atención médica.
Desde la perspectiva gubernamental, la digitalización permitirá mejorar la coordinación entre instituciones de salud, reducir la duplicación de estudios, agilizar diagnósticos y optimizar el uso de la infraestructura pública. Asimismo, se prevé que, en etapas posteriores, el sistema permita agendar citas, consultar disponibilidad de medicamentos y especialistas, y recibir recordatorios sobre tratamientos médicos.
La presidenta Sheinbaum señaló que el proceso de credencialización iniciará el 1 de marzo de 2026 y se llevará a cabo de manera progresiva hasta diciembre, con el objetivo de que todas las mexicanas y mexicanos cuenten con esta identificación. En los años siguientes se continuará fortaleciendo la interoperabilidad entre el IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, así como la incorporación de servicios estatales en las entidades que aún no se han adherido plenamente.
Finalmente, las autoridades subrayaron que esta estrategia representa un paso clave hacia la digitalización del sistema de salud, permitiendo una atención más eficiente, personalizada y preventiva.



