El instrumento establece un modelo federado en el que cada institución conserva la custodia de los datos, bajo reglas y estándares comunes, y reconoce el derecho de las personas a disponer de su información de salud.
El Gobierno de Costa Rica firmó el Reglamento de Interoperabilidad e Intercambio Seguro de Información Clínica y Reconocimiento del Derecho de las Personas a la Disponibilidad de sus Datos de Salud. El acto se realizó como parte de la inauguración del Encuentro Nacional de Interoperabilidad en Salud 2026, con la participación de la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y de la ministra de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones, Paula Bogantes. El encuentro reunió a instituciones públicas y privadas, organismos internacionales, academia, especialistas y sector productivo.
“Hoy damos un paso histórico hacia la modernización y fortalecimiento de nuestro sistema de salud con la firma del Reglamento de Interoperabilidad e Intercambio Seguro de Información Clínica y Reconocimiento del Derecho de las Personas a la Disponibilidad de sus Datos de Salud”, Alexander Sánchez Cabo, ministro de Salud.
El reglamento fue suscrito por la Presidencia de la República, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT).
El instrumento establece el marco normativo para el intercambio seguro, estandarizado y progresivo de información de salud entre los distintos prestadores de servicios. Su implementación busca que la información clínica relevante acompañe a las personas a lo largo de su atención, bajo principios de seguridad, confidencialidad, trazabilidad y respeto de los derechos de los pacientes. El documento no contempla la creación de un repositorio centralizado de expedientes clínicos y propone, en cambio, un modelo federado en el que cada institución mantiene la custodia y la responsabilidad de la información que administra, mientras se definen reglas y estándares comunes para el intercambio de datos cuando sea necesario para la atención de las personas.
Según el Ministerio de Salud, el reglamento funciona como habilitador transversal de los principales ejes estratégicos del sector: la continuidad de la atención, la calidad de los servicios, la seguridad del paciente, la transformación digital, la gestión y gobernanza de los datos, la vigilancia de la salud, la trazabilidad de medicamentos y dispositivos médicos, y la toma de decisiones basada en evidencia.
“La firma de este reglamento marca un antes y un después en la forma en que gestionamos la información en salud. Estamos creando las condiciones para que las personas reciban una atención más continua, segura y oportuna, independientemente del lugar donde sean atendidas. La interoperabilidad no es únicamente un tema tecnológico; es una herramienta estratégica para mejorar los resultados en salud y fortalecer la capacidad de respuesta de todo el sistema”.
El problema que se busca atender es la fragmentación de la información, ya que actualmente, cuando una persona recibe atención en distintos establecimientos de salud, los datos sobre exámenes, diagnósticos, tratamientos, medicamentos o dispositivos médicos no siempre pueden ser consultados por los equipos profesionales que participan en su atención. Esa situación genera barreras que pueden traducirse en duplicidad de procedimientos, retrasos y decisiones clínicas adoptadas sin acceso a información clave. Con el nuevo marco, el Ministerio espera facilitar un uso más eficiente, seguro y oportuno de la información clínica, evitar la repetición innecesaria de exámenes, mejorar la coordinación entre los servicios y reforzar la protección de los datos personales durante todo el proceso.
“Este es un paso importante para la transformación digital de Costa Rica, porque la interoperabilidad no consiste simplemente en conectar sistemas, sino en conectar instituciones bajo reglas comunes para que el Estado pueda funcionar de manera más articulada y al servicio de las personas. Desde el MICITT, junto con el Ministerio de Salud, hemos trabajado para generar las condiciones que permitan una implementación confiable, segura y escalable. Desde nuestra rectoría continuaremos fortaleciendo la gobernanza, la ciberseguridad y acompañando a las instituciones en este proceso”, Bogantes.




