La actualización incorpora por primera vez componentes de vigilancia basada en eventos, inteligencia epidémica y alerta temprana, en un país que enfrenta brotes simultáneos de sarampión, chikungunya, influenza y fiebre amarilla.
La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud acompañan al Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia en un proceso de actualización y modernización de la vigilancia epidemiológica nacional, en el marco del fortalecimiento de las capacidades esenciales de salud pública y de la implementación del Reglamento Sanitario Internacional de 2005.
Del 1 al 3 de julio se realizó en Santa Cruz una jornada técnica orientada a la revisión, actualización y validación de la nueva Norma Nacional de Vigilancia Epidemiológica y de 64 protocolos de vigilancia priorizados. Estos instrumentos buscan fortalecer la capacidad del país para detectar, evaluar y responder de manera oportuna a amenazas para la salud pública.
La actualización normativa incorpora, por primera vez, componentes de vigilancia basada en eventos, inteligencia epidémica, vigilancia epidemiológica basada en la comunidad y mecanismos de alerta temprana. Estos elementos fortalecen la capacidad nacional para identificar señales de riesgo tanto en fuentes oficiales como no oficiales, lo que puede traducirse en una detección más temprana de brotes y emergencias sanitarias.
El nuevo marco se desarrolla bajo el enfoque de Una Salud, que promueve la articulación entre los sectores de salud humana, salud animal y medio ambiente para la gestión de amenazas sanitarias complejas. La norma también busca fortalecer el cumplimiento de las capacidades básicas del Reglamento Sanitario Internacional y contribuir a sistemas de vigilancia más sensibles, integrados y orientados a la acción.
Estos avances se dan en un contexto epidemiológico marcado por la ocurrencia simultánea de varios eventos de salud pública en Bolivia, entre ellos brotes de sarampión, chikungunya, influenza y fiebre amarilla, además de otras enfermedades con potencial epidémico. La incorporación de mecanismos de alerta temprana e inteligencia epidémica apunta a reducir los tiempos de detección, verificación y respuesta ante estos eventos.
La jornada se enmarca en el Proyecto PROTECT, financiado por el Fondo Pandémico con apoyo del Banco Mundial, orientado a fortalecer la preparación, detección temprana y respuesta frente a amenazas sanitarias en el país. A través de este proyecto, la OPS/OMS impulsa el fortalecimiento de las capacidades nacionales de vigilancia, laboratorios, inteligencia epidémica, vigilancia comunitaria y coordinación multisectorial.




